Santa Rosa de Osos: Un paraíso que revive el infierno de la violencia

Hoy mis noticias son de sal, aunque esta tierra siempre tiene noticias positivas, noticias de dulce, hoy estoy pasando en la distancia el trago amargo de la masacre de campesinos en Santa Rosa de Osos.

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Foto: Archivo RCN

Me partió el alma escuchar, leer y pensar en doña Elda del Socorro Viana, esposa de una de las diez personas que murieron en esta masacre, ella escuchó desde su patio los disparos, la explosión, el correr de la muerte que había llegado sobrevestida de hombres armados que creen tener la razón por las armas. Gente que asesinó a su ser querido en la vereda Aguaditas, en el corregimiento San Isidro. No quiero pensar en su navidad, no quiero pensar en su vida de ahora en adelante, porque definitivamente me arruga el corazón, me arruga el alma. Hoy no me importa pensar en la disputa territorial entre ‘Rastrojos’, ‘Urabeños’ y’ Paisas’, no me importa si fue extorsión, no me interesa tampoco pensar en los 50 millones o podrían ser miles de millones de pesos de recompensa. Me interesa es pensar en una región que es tan productiva, hermosa, agradable en su clima, en su gente, a la que le debemos el tomate de árbol, la leche, cultivos de papa, hortalizas, frutas, verduras por doquier, hoy me consterna que ese paraíso terrenal, sea escenario de esta guerra imposible de entender. Cuando estaba más joven escuchaba hablar de las masacres, del derrame de sangre en Segovia, en Apartadó, en San Carlos, los carros bomba en Cocorná , San Andrés de Cuerquia, en Sonsón, en Tarazá, y podrían ser 125 escenarios diferentes, en los 125 municipios que tiene Antioquia y que todos tienen su historia de dolor, ninguno se salva. Lo mismo pasaba en las canchas de fútbol de San Javier, de Castilla en otros tiempos en la ciudad de Medellín, la visita de la muerte vestida de algunos que definen su poder por las armas y las balas. Recordar es vivir, y vivo el dolor que siempre ha traído la guerra entre grupos, combos, gente mala como uno decía cuando estaba pequeñito. El recuerdo de Don Pompilio en la Finca La España, como de las otras víctimas y además de un lugar que de paraíso pasó a ser por unos minutos el peor infierno para las familias y amigos de las personas asesinadas. Sólo una ñapita, y es el agradecimiento al Centro de Estudios Universitarios, al Programa de Reponsabilidad Social de Ejecutivos Antioqueños Sobresalientes, por haberme concedido la Orden del Zurriago que a partir de hoy me compromete es a seguir disfrutando y trabajando con mayor entrega por mi tierra, por esta tierra antioqueña que hoy está de luto. Mis condolencias desde del alma para Santa Rosa, para el Norte Antioqueño, mejor para el departamento, o será mejor el país y a cada uno de ustedes a quienes en algún momento un violento le haya quitado o agredido a un ser querido o conocido, creo que somos todos en este país.Siga las noticias de RCN Radio en WhatsappIcono Google NewsSiga las noticias de RCN Radio en Google News

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